viernes, 25 de mayo de 2012

Game Over


Game Over

Y sin más, llegó de verdad el otoño. Las ansias por la parejita para su primogénito se esfumaron con el soplo de Agosto.
Ya no sacará cuentas ni temerá al qué dirán por un “domingo siete”
Total, le entregó a esta parte de la humanidad una cría bien plantada. Un hombre de bien, de provecho. El mismo al que le seguirá cantando canciones de cuna calladita en la soledad de su propia almohada porque él ya está grande para oírlas.  
No sabrá de una espera acompañada. Ni de antojos bendecidos por las buenas costumbres con ajuares tejidos por las abuelas que van quedando…

Sin aviso, se cerró su fábrica y clausuró para siempre el listado de nombres pendientes.

Enredó un pañuelo entre sus dedos y su mano se estrelló empuñada contra su vientre y el vientre de su historia.

¡No va más! -dijo el croupier de la vida- su maternidad doblegada se durmió en mil rincones en el manto de aquella hembra noche…la más larga…

Armario Ajeno


Armario Ajeno

Susurró mi armario y te busqué en un bolsillo
y encontré la vida, los cadáveres y el viento.

Y tu llegada y la tarde.

Cuando moría la calabaza
estabas tan cierto como cierto estabas y morí...por cuánto tiempo?

Desde mis delirios hasta tus sábanas nos siguió el cortejo
sin discursos, sin habla....con cirios


Con aromas nuevos y papeles viejos
y destellos viejos con dolores nuevos
cómplices, sólidos,
perplejos

Susurró de nuevo mi bolsillo
y te busqué en un armario

¡¡¡¡¡Que no era el mío!!!!!

Antiguos Balcones


Antiguos Balcones



Desde los balcones...¡ésos!, los que no tienen horizonte

donde no sale el sol ni se conoce lluvia,

salía el animal a recorrer el vientre

de la tarde, de la luna.


Hasta el ombligo de la niña volaban palomas, y el tiempo ardía.


El cosmos, la brisa

Tú tan lejos y yo...dormida


La transparencia que recién conocías

con la luz a medias, en medio de la vida...


El sombrero, la pluma, el gato, el pañuelo,

olían el hogar que tú recorrías.




Estamos juntos durante el rito

encadenados a la luna llena

sazonando el aliento en el balcón

con un nuevo aroma y 

con 

un

viejo sol!

¿Que cuál es mi secreto?


¿Que cuál es mi secreto?

Huelo a lavandas y tomo té de manzanilla. Me maquillo con una luminosa sonrisa y planto bien mis pies en la tierra.

Entre mis suelas y el cemento, pongo dobladitas las penas para ablandarlas bien mientras camino y encumbro libremente mis pensamientos al aire.

Le extiendo mis brazos a la sorpresa y le guiño a las hojas secas.

De cuando en vez, me doy baños de luna y ella se da baños de mí.

Recorro la lluvia sin chistar y le construyo historias a fotos desconocidas.

Sencillo, fácil y bonito.

Ahora saben por qué me llaman “la yegua del tony”

La Cita


La Cita

Aquél día se duchó de otra manera. Bebió todo el aire de un suspiro. El agua arrastró las lágrimas insolentes que  se deslizaban por sus mejillas. El otoño de su piel reclamaba una prisa más urgente que sus movimientos.
Perturbada, se vistió. Calzó sus pantalones como medias de seda antiguas. Perfumó su escote como para un ritual. Los titantos de su elegante figura no habían dado espacio para un encuentro tan cercano. La extensión de su piel contaba inviernos sin manos ajenas posadas sobre ella.
Sus pechos erguidos…el reloj avanzaba y su nevada cabellera jugueteaba con la promesa. Ni una sola caricia le había sido dada para afrontar el cruel frío capitalino. Esa tarde la recorrerían, le estrujarían el pudor a manos llenas. Se miró al espejo y sonrió coquetamente, como en su juventud.
Mientras lo esperaba, robó una flor. Con manos temblorosas la enredó en su melena. Estaba lista, preparada, fragante. Finalmente su cuerpo sentiría aquel contacto olvidado.
Al llegar, la cita retumbó en su corporalidad como noche de bodas.
-        
           Señora, la interrumpió el muchacho. Su turno para la mamografía. 
    (La Nanita)



miércoles, 9 de enero de 2008

RECIÉN INAUGURÁ

EN CIEN PALABRAS:
Quise escribirte, no una, mil cartas pa' mandarte a la mismísima cresta. Pa' decirte que el precipicio me cerraba el ojo cuando me recorría la pena de saberte perdido.
Quise preguntarte si al despertar te sonríe siempre, como yo. Si al hacer el amor te sigue la mirada sin perderse ni un sólo rinconcito de tus ojos embelesados. Si al despedirse te dice "chao" con las pechuguitas al aire. Si de verdad eres tú mismo cuando están juntos.
Pero no. Ni versos, cartas ni recuerdos.
Sólo se me ocurrió tu epitafio: "entero de huevón".

Y QUÉ JUÉ

(Curriculum Vitae)

Eliana del Pilar, hija de Eliana y Alejandro.
Vio su primer amanecer el primer día del primer mes. El año no tiene relevancia. "Es lo menos importante para la edad del alma", dijo.
Como era verano había un cielo verdaderamente azul, desde entonces lo tomó como un buen augurio. Azul, así se llamará su segundo hijo, que esta vez será una dulce niña......
Hubo domicilios conocidos, otros, fueron abriéndose ante su conmovida mirada tan raudos como las ráfagas que la apartaron de su niñez. Los más entrañables se sitúan frente al mar y en pleno desierto. Así. Llenos de contrastes: algunos en abundancia, los más en desolaciones.
Entró "a eso del matrimonio" más que por amor, por darle a su cría un nido bien a la antigua...así parecía ser lo más seguro....se lo repitieron desde niña los propios antiguos. ¡Pamplinas!.
Y, sin darse cuenta, salió corriendo tras el último jirón de sus atropellados sueños a recobrar "su" vida....gracias a Dios, dirían los ídem.
Desde entonces, dedica su tiempo a construír cada día como dios o los dioses mandan: con capacidad de asombro, sin desechos, con ganas garra y entrañas.
Responsable sí, lo pueden decir los hechos. A ella no le queda muy claro. Siempre hay un momento para dar una ojeada al "lado B" y eso a veces puede "verse" mal.
Fecunda, también. Tanto, que a veces le resulta tortuoso priorizar.
Hoy es de ventanas abiertas. De puertas amplias. De sol y nubes en la justa medida aunque de lo bueno harto nunca está de más. Más aún cuando las suelas están bien gastadas y sin vuelta que darle, sin remordimientos y todo, todito bien pagado.
Teléfono móvil (obvio, no le queda otra) abierto las 24 horas y "pa lo que sea necesario", a su decir.
Su ciberpalomamensajera eleva alas en el océano universal de este rinconcito de la tierra y en el lado de la cordillera que le correspondió habitar.
Con aires de lluvia enamorada que no teme regar espacios inciertos, siempre que haya buena fe, buena música.......... y......... brebajes dignos de catar, deja caer su humanidad completa en cada "empresa" con la que tropieza su primaveral mochila al lomo (marca registrada e intransferible).
Solicita revelar identidad de príncipes harapientos en busca de princesa virtual. Virtual y atenta.
Reina Donosa Carita de Rosa.
La Nanita